Misión

PP. Delegados de Pastoral por demarcaciones:
PP: Evton Bezerra (Brasil), Augusto Frateschi (Italia), Higinio Grau (Argentina)
PP: Julio González (USA), Yosman Hurtado (Colombia), Anastasio Martín (México) P. General y P. Pedro Mas (España).
PREÁMBULO
La Constitución y las leyes reconocen el derecho de todos a la educación y la libertad de enseñanza. Es decir, en nuestra sociedad democrática y pluralista, debe garantizarse el ejercicio de los siguientes derechos y libertades
- el derecho de niños, adolescentes y jóvenes a una escuela que promueva el pleno desarrollo de la persona y su capacitación. para la vida profesional;
- el derecho de los padres a decidir sobre el tipo de educación que deben recibir sus hijos, a elegir la escuela que prefieren y a ser respetados en sus convicciones:
- el derecho de las personas y grupos sociales a crear y dirigir escuelas y a impartir en ellas un determinado tipo de educación (definir y garantizar su Carácter Propio),
- el derecho de Los profesores a desarrollar su acción docente con libertad, de acuerdo con las características propias del centro y el nivel educativo que les corresponde.
La escuela, por tanto, es una de las respuestas institucionales más importantes al derecho de toda persona a la educación, y uno de los factores más decisivos para la formación de las personas y de las familias y, por tanto, para la estructuración y la vida de la sociedad.
El pluralismo de nuestra sociedad se traduce en una diversidad de escuelas, algunas de las cuales han sido creadas por los poderes públicos y otras son fruto de la libre iniciativa de los ciudadanos.
Con espíritu de colaboración y servicio a la sociedad y a la Iglesia de nuestro país, sintetizamos el Ideario o Carácter Propio de las Escuelas Manyanetianas en los siguientes principios y criterios de actuación inspirados en la que nosotros llamamos Pedagogía del Evangelio de Nazaret, que formuló y aplicó el Beato José Manyanet.
NUESTRAS ESCUELAS
Nuestras escuelas promueven la formación integral de Los alumnos de acuerdo con una concepción cristiana del hombre, de la vida y del mundo . Son, a un tiempo, hogar y escuela, para que los alumnos, como Jesús en Nazaret, alcancen un crecimiento integral y armónico, preparándose a participar activamente en la transformación y mejora de la familia y de la sociedad. Por ello:
desarrollan un ambiente, que llamamos nazareno -familiar porque, inspirado en la vida de la Sagrada Familia de Nazaret, hace de nuestras escuelas una verdadera prolongación del hogar, en donde el alumno es conocido y llamado por su nombre y los educadores son antes padres que maestros;
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son centros en donde la cultura del corazón y de la inteligencia de los alumnos está en la base de toda su labor pedagógica, utilizando los avances tecnológicos al servicio de la educación;
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presentan el Evangelio como una opción de vida y de compromiso , haciendo referencia continua en la formación religiosa y catequética al estilo de vida y a Los valores que vivieron Jesús, María y José en Nazaret;
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orientan a los alumnos en el descubrimiento y maduración de su vocación , particularmente mediante una preparación progresiva hacia el sacramento del matrimonio;
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ofrecen una experiencia familiar lo más rica posible, por medio de la aceptación y respeto mutuos, de las relaciones personales basadas en la confianza y en el diálogo, y de un ambiente de corresponsabilidad, alegría y armonía entre todos;
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están abiertas a todas las familias, especialmente a las más necesitadas y par ello se acogen a la financiación pública de acuerdo con las leyes, con el fin de garantizar la gratuidad de la educación;
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hacen real la participación corresponsable de los diversos estamentos de la Comunidad Educativa en un clima de verdadera familia;
se abren y participan activamente en el entorno socio-cultural, como centros de animación y de servicios culturales, en razón de su identidad cristiana de su vocación evangelizadora.
En nuestras escuelas procuramos favorecer el crecimiento y la maduración de los alumnos en todas sus dimensiones. Con este objetivo:
les ayudamos a descubrir y potenciar sus posibilidades físicas, intelectuales y afectivas:
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educamos su dimensión social y promovemos su inserción en la comunidad a través de la vida familiar, la experiencia del grupo y aquellas formas de comportamiento propias de un hombre y de un cristiano;
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fomentamos el desarrollo de la dimensión ética y trascendente de la persona.
La educación cristiana que promovemos quiere tener siempre el carácter de una oferta que respete la libertad de todos los alumnos, profesores y familias, quienes, a su vez deben respetar el Carácter Propio del centro. Con estos criterios:
enseñamos la religión católica y promovemos la formación de unos alumnos conscientes y responsables, a través de la presentación fundamentada y crítica del tema religioso;
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buscamos la coherencia entre la fe y el conjunto de saberes, valores y actitudes de los creyentes, de modo que desemboque en la síntesis entre la fe y la vida, y en su participación activa en la comunidad eclesial;
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educamos en el amor y para el amor como valor supremo y fundamental del matrimonio v de la familia;
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consideramos que la libertad, la justicia, la solidaridad y la paz, son valores que enriquecen la acción educativo y cuyo cultivo es especialmente en nuestra sociedad:
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orientamos y acompañamos a los jóvenes, incluso más allá del aula, en el descubrimiento y realización de un proyecto de vida realista y orientado hacia los demás, particularmente en lo referente a la vida afectivo-sexual, la situación profesional, la opción socio-politica, el significado último y total de la existencia, y una preparación remota al matrimonio y la estima de la propia vocación dignidad y misión.
Tenemos un Proyecto Educativo que concrete la realización gradual y progresiva de esta propuesta de formación integral, de acuerdo con los diversos niveles escolares .
La pedagogía nazareno-familiar del Padre Manyanet orienta nuestra acción educativa que supone:
- un clima familiar que anima todo el ámbito escolar;
una relación educativa personal con el alumno, que parte del conocimiento , aceptación y respeto de su singularidad y se basa en la familiaridad, en La confianza y en la capacidad de diálogo;
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la emulación, que significa superación de uno mismo y estimulo ante las propias limitaciones:
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la previsión, por la que, partiendo del conocimiento del corazón del joven y de las necesidades de nuestro tiempo, desarrollamos en ellos actitudes que les permiten superar los riesgos y las situaciones y les ayuden a captar el sentido de su juventud y vivir en plenitud sus aspiraciones;
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el espíritu de observación y de autocrítica;
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el amor a la diligencia, al sentido del deber, al trabajo en equipo y a la disciplina personal;
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La presencia-convivencia entre los jóvenes y entre los padres por parte de los educadores, que participan en su vida, animan sus iniciativas y les ofrecen elementos de continua maduración.
Este modelo de educación cristiana exige que la escuela sea una auténtica Comunidad Educativa. El conjunto de estamentos y personas que la formamos nos integramos armónicamente a través de una acción educativa coherente:
- La Institución Titular, es decir, la Congregación de Hijos de la Sagrada Familia es responsable de la definición y continuidad de los principios y criterios de actuación que garantizan la calidad de la educación cristiana que queremos, impartir;
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los padres, como principales responsables de la educación de los hijos, participan activamente en la vida de la escuela y le prestan su apoyo, sobre todo través de la Asociación de Padres en sus varias actividades;
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los alumnos son los primeros protagonistas de la formación; intervienen activamente en la vida de la escuela y asumen responsabilidades proporcionadas a su edad;
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los profesores juegan un papel decisivo en la escuela, ya que están directamente implicados en la preparación, realización y evaluación del Proyecto educativo;
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el personal de administración y servicios presto una valiosa colaboración realizando funciones totalmente necesarias para el buen funcionamiento del centro.
La relación constante entre padres, tutores, profesores y dirección de la escuela da fecundidad y coherencia a la acción educativa, y contribuye a conseguir un buen nivel en la formación integral de los alumnos.
A través de la auto evaluación continua, verificamos el nivel de calidad de la acción educativa de la escuela y su adecuación a los intereses y necesidades de las familias y de los alumnos.
NUESTRO MODELO DE GESTIÓN
Padres, profesores, alumnos, titular y personal de administración y servicios realizan conjuntamente una tarea que nos aglutina y da sentido a nuestros esfuerzos e ilusiones; la formación integral de los mismos alumnos.
Con esta intención:
- Procuramos que la participación de todos en la vida de la escuela nos ayude a construir la Comunidad Educativa y a realizar el Proyecto Educativo;
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tenemos un Reglamento de Régimen Interior que regula el funcionamiento de la escuela y garantiza la adecuada coordinación de todos los estamentos y personas que intervenimos en la acción educativa;
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nuestro Consejo Escolar promueve la actualización del Proyecto Educativo, favorece la inserción en el entorno social y eclesial, y fomenta la corresponsabilidad.
Estas ideas constituyen una breve síntesis del Carácter Propio de Las Escuelas Manyanetianas.
El conocimiento y la aceptación de estos principios y criterios de actuación harán converger las ilusiones pedagógicas y el trabajo formativo de cuantos formamos la Comunidad Educativa Hijos de la Sagrada Familia.