El Amor conyugal
Tú, Señor, nos llamas a que nuestra unión y nuestro estilo de convivencia, inspirado en el Evangelio, sea como una ventana abierta que refleje tu amor, tu paz, tu santidad.

Con confianza y con humildad te rogamos: mantén siempre viva en nosotros la esperanza. Amén.


Padre, gracias porque has querido fundir tu Amor en nuestro amor; gracias por el don de tu gracia, que impulsa el compromiso compartido de unir nuestras vidas y de crecer día tras día en comunión de personas.

 

En aquel tiempo, dijo Jesús: "Al principio de la creación, Dios los creó hombre y mujer. Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su esposa, y los dos serán como una sola persona. Así que ya no son dos, sino uno solo. De modo que el hombre no debe separar lo que Dios ha unido".

Sugerencias para la meditación y la plegaria:

En el amor conyugal, cada uno de los esposos no sólo vive <<con>> el/la amado/a, sino que vive <<para>> él/ella.
¿ En la relación de pareja, buscamos y valorizamos primordialmente lo que nos une, el bien común, la felicidad del otro/a ?